Babaganoush (Crema de Berenjenas Ahumadas)
Ceniza, humo y limón: el alma quemada de la huerta que renace
- Cucina
- Levante
- Tempo di preparazione
- 45 minuti
- Difficoltà
- Media
- Porzioni
- 4
La storia di questo piatto
En el Levante, la berenjena se entrega al fuego hasta quedar negra y herida, y de esa ceniza nace una crema que sabe a huerto antiguo y a brasa de patio. Es el humo domesticado por el limón, la memoria de una cocina que convierte lo quemado en ternura.
Ingredienti
- 3 piezas Berenjenas grandes y firmes
- 3 cucharadas Tahini
- 1 limón (zumo) Zumo de limón
- 1 diente pequeño Ajo
- 1 cucharadita (al gusto) Sal fina
- 3 cucharadas (1 en la crema, 2 para terminar) Aceite de oliva virgen extra
- 1 ramillete (para decorar) Perejil fresco
- 2 cucharadas Granos de granada (opcional)
- 1 pizca (para servir, opcional) Comino en polvo
Preparazione
- Pincha las berenjenas con un tenedor en 2-3 puntos para que no estallen al fuego. Enciende el fuego vivo: la llama del gas al máximo o, mejor aún, las brasas. Si usas gas, protege los fogones con papel de aluminio alrededor de los quemadores y coloca las berenjenas enteras directamente sobre la llama. Gíralas con unas pinzas cada un par de minutos: la piel debe ennegrecer, hincharse y agrietarse. Tardan unos 15-18 minutos: cuando la pulpa está muy blanda y el cuchillo entra sin resistencia, están listas.
- En cuanto las retires del fuego, ponlas en un bol y cúbrelas con un plato o film transparente: el vapor ayuda a que la piel se despegue. Déjalas reposar así durante 10 minutos: siguen cocinándose con su propio calor y se vuelven más cremosas.
- Corta cada berenjena por la mitad a lo largo y recoge solo la pulpa con una cuchara, descartando cualquier trocito de piel quemada, que amargaría la crema. Colócala en un colador y déjala escurrir durante 5 minutos, porque el exceso de agua diluiría el sabor. Después pícala con cuchillo, en trozos gruesos: no debe quedar en puré, debe conservar algo de fibra.
- En un bol amplio bate el tahini con el zumo de limón y 2 cucharadas de agua fría, hasta obtener una crema clara y lisa. Añade el ajo machacado muy fino, la sal y 1 cucharada de aceite. Incorpora la pulpa picada y mezcla con una cuchara de madera, sin usar la batidora: la crema debe quedar rústica. Prueba y ajusta: el limón debe pellizcar ligeramente, sin cubrir el humo.
- Vierte la crema en el plato de servir y traza una espiral con el dorso de la cuchara. Termina con las 2 cucharadas de aceite restantes. Esparce el perejil troceado a mano y, si quieres, los granos de granada: el contraste dulce-ácido con la crema ahumada es la firma del plato. Solo al final, por encima, una pizca de comino en polvo: es opcional y típico de las versiones egipcias y turcas, así que úsalo con moderación, porque no debe tapar el humo.