Cacio e Pepe
Tres ingredientes, una magia romana sin tiempo
- Cucina
- Italia
- Tempo di preparazione
- 15 minuti
- Difficoltà
- Media
- Porzioni
- 2
La storia di questo piatto
Roma no se explica, se mastica: en cada hebra de tonnarelli late el eco de los pastores que cruzaron el Lacio con solo sal, queso y el fuego negro del pimiento en el bolsillo. Este plato es el dialecto de la ciudad eterna hecho alimento, una poesía ruda y noble que no pide permiso para existir.
Ingredienti
- 200 g Espaguetis o Tonnarelli
- 150 g Pecorino Romano DOP
- 2 cucharaditas Pimienta negra en grano
- 10 g Sal marina
- 2 litros Agua para la pasta
Preparazione
- Llena una olla grande con abundante agua y añade sal generosa como si fuera agua de mar. Tapa con la tapa y enciende el fuego al máximo. Sabrás que está lista cuando veas hervir con vivacidad, con muchas burbujas que suben rápidamente a la superficie.
- Mientras esperas a que el agua hierva, pon la pimienta negra recién molida en una sartén ancha a fuego medio. Remueve continuamente: cuando sientas un aroma profundo y fragante que sale de la sartén (la pimienta comienza a liberar sus aceites), detente inmediatamente de remover para evitar que se queme. Normalmente bastan 1-2 minutos.
- Ralla finamente el Pecorino Romano usando un rallador con los agujeros pequeños, de modo que obtengas un polvo de queso fino (no grandes escamas). Toma una parte del queso rallado y ponlo en un cuenco con una cucharada de agua de cocción tibia. Remueve con una cuchara hasta obtener una crema lisa y sin grumos: el queso debe ser cremoso y resbaladizo, no arenoso.
- Echa la pasta en el agua hirviendo y remueve inmediatamente con una cuchara de madera para evitar que los fideos se peguen. Lee el tiempo en la caja y retira la pasta del fuego 1 minuto antes del tiempo indicado. Muerde un fideo: debe estar suave pero con un núcleo muy pequeño todavía un poco firme en el centro cuando lo mastiques. Este es el punto exacto.
- Cuela la pasta directamente en la sartén con la pimienta, sin enjuagarla bajo agua fría (el almidón que permanece en la pasta ayudará a que la salsa se vuelva cremosa). Antes de colar completamente, toma un vaso entero del agua de cocción blanca y almidonada: esta agua es el ingrediente secreto que hará que el plato sea cremoso y brillante.
- Retira la sartén del fuego (debe permanecer caliente pero no estar más directamente sobre el calor). Vierte la pasta todavía humeante en la pimienta y luego añade inmediatamente la crema de Pecorino que has preparado. Remueve rápidamente y con vigor usando unas pinzas y una cuchara de madera, girando la pasta continuamente. Debes ver que la pasta se mueve y se desliza dentro de la sartén, no que permanezca quieta.
- Añade el agua de cocción que has apartado, poco a poco: vierte una cucharada cada vez y continúa removiendo enérgicamente entre cucharada y cucharada. Observa la pasta mientras remueves: debe volverse cremosa y brillante, con una salsa que envuelve cada fideo y lo hace reluciente. Si sientes que aún está seca y los fideos no se deslizan bien en la sartén, añade más cucharadas de agua hasta que se vuelva aterciopelada y cremosa como una salsa.
- Traslada el plato a tus platos ya calientes (mantenlos en el horno a temperatura baja si puedes). Espolvorea inmediatamente con el Pecorino restante y una molienda generosa de pimienta negra fresca. Sirve en la mesa inmediatamente, antes de que se enfríe y pierda su cremosidad.