Caponata de Berenjenas
Sicilia en un plato: dulce, salado, ácido en perfecto equilibrio
- Cucina
- Italia - Sicilia
- Tempo di preparazione
- 45 minuti
- Difficoltà
- Media
- Porzioni
- 4
La storia di questo piatto
La caponata es la memoria viva de Sicilia: un cruce de civilizaciones —árabes, normandos, españoles— fundidas en un solo plato donde el agridulce no es contraste, sino abrazo eterno. Nació en las cocinas del Mediterráneo profundo y lleva en cada bocado el peso dorado de siglos de sol y de sal marina.
Ingredienti
- 800 g Berenjenas
- 3 tallos Apio
- 150 g Aceitunas verdes
- 80 g Alcaparras en salmuera
- 400 g Tomates pelados
- 100 ml Vinagre de vino tinto
- 30 g Azúcar
- 3 dientes Ajo
- 200 ml Aceite de oliva virgen extra
- 10 g Sal
- 5 g Pimienta negra
Preparazione
- Cortad las berenjenas en cubitos de aproximadamente 1 cm (no tienen que ser perfectos). Poned los trozos en un colador y espolvoreád con un poco de sal. La humedad saldrá de los trozos y se llevará el sabor amargo: veréis cómo se acumula líquido en el fondo del colador. Esperad a que el proceso termine: cuando dejéis de ver gotas cayendo, estaréis listos.
- Mientras esperáis las berenjenas, cortad el apio en cubitos pequeños de aproximadamente medio centímetro (aquí tampoco tienen que ser perfectos). Coged las alcaparras conservadas en salmuera y enenjuagadlas bien bajo agua fría durante al menos 30 segundos, frotándolas suavemente con los dedos para eliminar el exceso de sal: este paso es importante porque si no lo hacéis, el plato quedará demasiado salado.
- Secad bien las berenjenas presionando delicadamente con papel absorbente: deben estar secas para freírse correctamente. En una sartén grande vertid aceite hasta una profundidad de aproximadamente 1 cm y calentad a fuego medio-alto: el aceite está listo cuando una gota de agua cae dentro y salta inmediatamente con un pequeño silbido y un ligero ruido. Vertid las berenjenas poco a poco: no las amontonéis, deben estar en una sola capa en el fondo de la sartén. Freíd removiendo de vez en cuando hasta que los trozos se doren en los bordes y queden crujientes al tacto. Sacadlas con una espumadera y ponerlas sobre papel absorbente para que escurra el aceite sobrante.
- En el mismo aceite que queda en la sartén (no hace falta vaciarlo completamente), a fuego medio vertid el apio picado y el ajo picado finamente. Removéd a menudo para evitar que se queme. Después de pocos minutos sentiréis un aroma dulzón que sube desde la sartén: es la señal de que el apio se está ablandando y está listo para el siguiente paso.
- Vertid los tomates pelados en la sartén y removéd bien, utilizando la cucharilla para raspar el fondo: allí están todos los sabores de la cocción anterior que darán más gusto al plato. Dejad cocer durante 5 minutos a fuego medio, removiendo de vez en cuando. Luego añadid el vinagre y el azúcar: enseguida sentiréis un olor ácido cuando el vinagre entra en calor. Removéd durante 1 minuto hasta que el azúcar se disuelva completamente (podéis aseguraros pasando la cucharilla por el fondo: no debe notarse granuloso).
- Volved a poner las berenjenas fritas en la salsa junto con las aceitunas deshuesadas y las alcaparras. Bajad el fuego al mínimo: la salsa debe moverse apenas, con alguna burbuja lenta que suba de vez en cuando. De esta manera los sabores se mezclan y se vuelven más armoniosos. Removéd delicadamente de vez en cuando con una cucharilla de madera. Hacia el final probad: añadid sal y pimienta poco a poco hasta que el sabor os satisfaga completamente.
- Vertid todo en un cuenco y dejad enfriar completamente a temperatura ambiente. No tengáis prisa: los sabores quedan mucho mejor cuando el plato reposa durante al menos unas horas, o incluso al día siguiente. Antes de servir probad de nuevo y ajustad sal y pimienta si es necesario.