Shakshuka Tunecina
Huevos escalfados en el fuego de pimientos y harissa
- Cucina
- Maghreb
- Tempo di preparazione
- 35 minuti
- Difficoltà
- Media
- Porzioni
- 4
La storia di questo piatto
La chakchouka nació en las medianas del Maghreb, donde el sol calcina la tierra roja y los mercados huelen a comino y a vida compartida. Es el plato de los que regresan a casa cuando el día ha pesado demasiado, un abrazo colectivo servido en la sartén de hierro de la abuela.
Ingredienti
- 800 g Pimientos rojos y amarillos
- 600 g Tomates maduros
- 2 medianas Cebollas
- 3 dientes Ajo
- 8 piezas Huevos
- 2 cucharadas Harissa tunecina
- 1 cucharadita Comino molido
- 80 ml Aceite de oliva
- q.b. al gusto Sal y pimienta negra
- 1 puñado Cilantro fresco
Preparazione
- Corta los pimientos en tiras de aproximadamente 1 cm de grosor. Corta los tomates en trozos grandes, más o menos del tamaño de una nuez. Corta las cebollas en rodajas finas y pela el ajo, luego aplástalo con el lado del cuchillo o pícalo groseramente. Vierte el aceite en una sartén amplia y calienta a fuego medio-alto. Agrega las cebollas y el ajo, removiendo frecuentemente con una cuchara de madera. Sabrás que están listos cuando se vuelven transparentes (puedes ver a través de ellos), cuando huelen intensamente aromáticos y cuando los bordes comienzan a dorarse ligeramente. Deben estar blandos pero no ennegrecidos: esto sucede en aproximadamente 3-4 minutos.
- Añade la harissa y el comino molido directamente al sofrito. Remueve continuamente con una cuchara durante 1-2 minutos sin parar, raspando bien el fondo de la sartén. Sentirás los aromas de las especias elevarse fuertemente y la sartén comenzará a oler intensamente cálida y especiada. Este paso 'despierta' los sabores de las especias y los distribuye por todo el sofrito.
- Agrega los pimientos cortados a la sartén. Baja el fuego a medio y cocina durante 8-10 minutos, removiendo ocasionalmente con una cuchara. Los pimientos están listos cuando se vuelven blandos al tacto y su color se vuelve más oscuro y opaco (menos brillante). En este punto, agrega los tomates picados y continúa cocinando durante otros 5 minutos, removiendo suavemente. Verás que la salsa se vuelve más cremosa y roja, y las verduras comenzarán a soltar sus líquidos. Finalmente, prueba una cucharada de salsa y añade sal y pimienta hasta que el sabor te satisfaga.
- Baja el fuego a medio-bajo. Toma el dorso de una cuchara y crea delicadamente 8 pequeños espacios o pozos en la mezcla de verduras, distribuyéndolos uniformemente en la sartén. Rompe un huevo a la vez y deja que el contenido se deslice en cada pozo: intenta mantener intacta la yema amarilla en el centro. Después de agregar todos los huevos, cubre la sartén con una tapa (el papel de aluminio también funciona). Cocina durante 6-8 minutos: las yemas están listas cuando las tocas delicadamente y rebotan un poco y se vuelven ligeramente opalescentes (el color amarillo se vuelve opaco). Las claras alrededor deben estar completamente blancas y no transparentes.
- Apaga el fuego. Espolvorea generosamente toda la superficie con cilantro fresco finamente picado. Lleva la sartén directamente a la mesa aún caliente y humeante: ¡el vapor que sube es parte del espectáculo! Sirve con pan tostado caliente: úsalo para recoger la salsa aromática que queda en el fondo de la sartén, que es la parte más sabrosa.