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Rollitos de papel de arroz con chocolate y avellanas

Suavidad oriental, corazón fundente de chocolate y avellana

Cucina
Fusion
Tempo di preparazione
32 minuti
Difficoltà
Facile
Porzioni
4

La storia di questo piatto

Nace sin pasaporte fijo: un plato fusión, de cocina casera y curiosa, donde la delicadeza de las hojas de arroz orientales se encuentra con el chocolate negro y la crema de avellanas. No pretende ser tradición antigua, sino un encuentro tierno entre dos mundos que se atraen.

Ingredienti

  • 12 hojas Hojas de papel de arroz
  • 100 g Chocolate negro, finamente picado
  • 60 g Crema de avellanas
  • 300 ml Agua tibia (para ablandar, a renovar durante el trabajo)
  • 20 g Azúcar glas (para espolvorear)

Preparazione

  1. Pique el chocolate negro (100 g) en láminas muy finas con un cuchillo bien afilado. Mézclelo en un bol con la crema de avellanas (60 g) hasta obtener una mezcla homogénea y densa, que se trabaje como una pasta blanda. Divídala en 12 bolitas de unos 13 g cada una (8 g de chocolate y 5 g de crema): serán la dosis de cada rollito. Téngalas listas junto a la superficie de trabajo.
  2. Llene un bol ancho con los 300 ml de agua tibia: debe estar a una temperatura que, al tocarla con el dedo, parezca apenas caliente, nunca hirviendo. Sumerja una hoja de papel de arroz a la vez durante solo 3-4 segundos y sáquela cuando note que cede bajo los dedos pero aún conserva cierta firmeza. No espere a que se ablande por completo: seguirá ablandándose sobre la superficie mientras trabaja, y si la deja demasiado en el agua se romperá al intentar doblarla.
  3. Coloque la hoja húmeda sobre una superficie limpia, lisa y ligeramente húmeda (pásele un paño apenas mojado), para que no se pegue. En el centro, un poco hacia abajo, ponga una bolita de relleno (unos 13 g) y aplánela ligeramente formando un pequeño cilindro. Esta dosis es para un solo rollito: repita el gesto con las 12 hojas. Resista la tentación de exagerar: un relleno demasiado generoso presiona los pliegues y el paquete se abre justo cuando menos lo desea.
  4. Doble la parte inferior de la hoja sobre el relleno, luego cierre los dos laterales hacia el centro, como si cerrara un sobre. Enrolle hacia arriba, apretando bien, hasta el final, como un rollito primavera. Presione con la punta de los dedos en cada paso: la hoja mojada es pegajosa por naturaleza y eso ayuda a que cierre bien. El rollito está listo cuando lo gira y se mantiene compacto, sin huecos.
  5. Continúe del mismo modo con las demás hojas, una por una, hasta obtener 12 rollitos en total (3 por persona). Coloque cada rollito sobre una bandeja cubierta con papel de horno, separándolos, porque al tocarse se pegan y se rompen. Si el agua del bol se ha enturbiado o enfriado, cámbiela por agua tibia fresca.
  6. Caliente una sartén antiadherente seca a fuego medio-bajo. Cocine los rollitos, unos pocos a la vez, 30-40 segundos por cada lado, hasta que la hoja se vuelva opaca y el relleno del interior se ablande y se derrita. Páselos a papel absorbente y séquelos con delicadeza para eliminar la humedad residual: es esencial, porque el azúcar glas sobre una superficie húmeda se disolvería enseguida.
  7. Disponga los rollitos aún tibios en una fuente de servir y espolvoréelos con los 20 g de azúcar glas tamizado desde un poco de altura, para que caiga de manera uniforme. Sírvalos de inmediato, cuando el corazón de chocolate y avellana aún esté tierno y fundente. Opcional: si quiere prepararlos con antelación, consérvelos sin azúcar, cubiertos con film transparente en contacto, en la nevera (hasta 1 hora, sin contar el reposo en el tiempo de preparación), y luego caliéntelos 30 segundos por lado en una sartén antiadherente seca, espolvoreándolos solo al momento de servir.

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