Tortilla de Ortigas y Queso de Malga
Un prado de montaña encerrado en seis huevos.
- Cucina
- Italia
- Tempo di preparazione
- 35 minuti
- Difficoltà
- Media
- Porzioni
- 2
La storia di questo piatto
Un prado de montaña encerrado en seis huevos: la ortiga tierna, que pica a quien la toca, aquí se rinde y se vuelve verde suave, mientras el queso de majada curado aporta su carácter de altura. Es cocina de casa, sencilla y generosa, que sabe a primavera cuando el monte vuelve a despertar.
Ingredienti
- 100 g Ortigas frescas (brotes tiernos)
- 4 piezas Huevos
- 40 g Queso de malga curado rallado (p. ej. Montasio curado)
- 15 g Mantequilla
- 1 pieza Chalota mediana
- 1 g Sal fina
- 5 g Sal gruesa (para el agua de escaldado)
- 1 pizca Pimienta negra molida
- 1 pizca Nuez moscada
Preparazione
- Ponte guantes de cocina o usa unas pinzas, porque las ortigas crudas pican. Lávalas bajo agua fría. Lleva a ebullición un litro de agua con la sal gruesa y escáldalas durante 2 minutos, hasta que estén blandas y de un verde intenso. Escúrrelas y pásalas enseguida por agua fría para fijar el color. Conserva el agua de cocción, que puedes usar para un caldo vegetal o una sopa.
- Cuando las ortigas se hayan enfriado y ya no piquen, escúrrelas con fuerza entre las manos hasta eliminar casi todo el agua. Pícalas toscamente con el cuchillo: la textura debe quedar rústica, no cremosa.
- En una sartén antiadherente de 20-22 cm, con mango apto también para horno o gratinador, derrite 10 g de mantequilla a fuego medio-bajo. Añade la chalota picada fina y rehógala durante 2-3 minutos, removiendo a menudo, hasta que quede transparente sin oscurecerse. Incorpora las ortigas picadas y saltéalas durante 1 minuto para secarlas y darles sabor. Retira la sartén del fuego y pasa la mezcla a un bol para que se enfríe unos minutos. Prueba un poco de ortiga y ajusta la sal, teniendo en cuenta que el queso ya es salado.
- En otro bol bate los huevos con las varillas junto con la sal fina, la pimienta y la nuez moscada, hasta que la mezcla quede uniforme y ligeramente espumosa. Añade el queso rallado y mezcla bien. Incorpora la mezcla de ortigas y chalota, ya tibia, y remueve para distribuirla de manera uniforme.
- Limpia la sartén con papel de cocina, vuelve a ponerla al fuego medio-bajo y derrite los 5 g de mantequilla restantes, dejándola resbalar por todo el fondo y los bordes. Cuando la mantequilla esté derretida y apenas espumosa, vierte la mezcla de huevos y ortigas. Cocina a fuego bajo con la tapa durante 6-8 minutos, sin remover, hasta que los bordes estén firmes y el centro aún ligeramente húmedo y tierno en la superficie.
- Para dar la vuelta a la tortilla, apoya sobre la sartén un plato plano más grande, voltea con un gesto decidido y vuelve a deslizar la tortilla en la sartén por el lado crudo. Cocínala 2-3 minutos más. Como alternativa, sin voltearla, pasa la sartén bajo el gratinador del horno ya caliente, a unos 15 cm de la resistencia, durante 2-3 minutos, hasta que la superficie esté dorada. El mango debe ser de metal, no de plástico. Por dentro la tortilla debe quedar tierna.
- Desliza la tortilla sobre una tabla de cortar y déjala reposar 2 minutos. Córtala en gajos y sírvela tibia: el calor residual mantiene el queso tierno por dentro y el sabor fresco de las ortigas sigue siendo bien reconocible.