Fritos de Calabacín y Feta
Fritos dorados de calabacín y queso feta, perfumados con la brisa del Egeo
- Cucina
- Grecia
- Tempo di preparazione
- 45 minuti
- Difficoltà
- Facile
- Porzioni
- 4
La storia di questo piatto
Los kolokithokeftedes nacen del abrazo entre la tierra volcánica de las islas griegas y el mar Egeo, donde las familias del Mediterráneo han transformado durante siglos la humilde calabacín en oro comestible, sellando en cada bocado la memoria de patios encalados y manos de abuela. Son el alma misma de la Grecia insular: generosos, solares, sin pretensiones, profundamente honestos.
Ingredienti
- 800 g Calabacín de verano
- 2 cucharadas Sal gruesa
- 200 g Queso feta griego
- 1 mediana Cebolla blanca
- 15 hojas Menta fresca
- 1 ramo pequeño Eneldo fresco
- 2 medianos Huevos
- 100 g Harina de trigo
- 50 g Parmigiano Reggiano
- 1 pizca Pimienta negra molida
- 500 ml Aceite de oliva virgen extra
- 200 g Yogur griego
- 1 entero Limón
Preparazione
- Ralla los calabacines usando el lado grueso del rallador para obtener tiras finas. Colócalos en un colador, espolvorea con sal gruesa y deja reposar: el agua saldrá naturalmente de los calabacines y caerá al fondo del colador. Verás el líquido acumulándose debajo.
- Toma los calabacines con las manos y exprime bien, un puñado a la vez, para eliminar toda el agua que sea posible. Coloca en un cuenco grande. Añade el queso feta desmenuzado con los dedos, la cebolla picada muy fina, y las hojas de menta y eneldo desgarradas en trozos pequeños. Mezcla todo con una cuchara.
- Vierte los huevos en el cuenco, añade la harina, el Parmigiano Reggiano rallado y una pizca de pimienta. Mezcla suavemente con una cuchara hasta que todo está incorporado y la masa es uniforme: no debe ser líquida, sino compacta, casi como una masa de albóndigas.
- Vierte el aceite en una sartén y calienta a fuego medio-alto. Espera a que el aceite esté bien caliente: cuando coloques un pequeño trozo de masa, debe chisporrotear y subir a la superficie. Usando dos cucharas, forma pequeñas bolitas de unos 4 cm (como nueces), sumérgelas en el aceite y fríelas. Cocina 2-3 minutos por lado hasta que se doren y queden crujientes. Verás que flotan y cambian de color: esta es la señal de que están hechas.
- Saca los fritos con una espumadera y colócalos sobre papel absorbente para eliminar el exceso de aceite. Mientras tanto, prepara rápidamente el tzatziki: en un cuenco mezcla el yogur griego con el jugo de limón fresco, una pizca de sal y pimienta. Mezcla bien.
- Sirve los fritos aún calientes con el tzatziki fresco al lado y un chorrito de limón encima. Son perfectos para comer así, como aperitivos o entrada de verano.