Pasta allo scarpariello (Espaguetis al estilo zapatero napolitano)
Pasta y queso, la humilde poesía de los callejones napolitanos
- Cucina
- Italia - Campania
- Tempo di preparazione
- 25 minuti
- Difficoltà
- Facile
- Porzioni
- 4
La storia di questo piatto
Nace en los callejones de Nápoles como poesía humilde, de las que se cuentan sin adornos: una pasta pobre de despensa que se viste de queso, aceite y tomate, y que sabe a cocina de casa. Es una receta de barrio, sin árbol genealógico ilustre, que vive de la memoria de quien la prepara.
Ingredienti
- 320 g Spaghettoni
- 500 g Tomates cherry datterini
- 50 g Pecorino Romano DOP
- 50 g Parmigiano Reggiano DOP
- 1 manojo Albahaca fresca
- 1 trozo Guindilla fresca larga
- 55 g Aceite de oliva virgen extra
- 1 diente Ajo
- 30 g Sal gruesa para el agua de cocción
- 2 g Sal fina
Preparazione
- Pon a calentar una olla grande con 3-4 litros de agua y llévala a ebullición vigorosa. Ten preparada una sartén ancha para la salsa. La sal gruesa la añadirás al momento de echar la pasta, para que el agua quede bien salada.
- Lava los datterini y pártelos por la mitad con las manos o con un cuchillo pequeño: no hace falta que queden perfectos, los trozos irregulares liberan mejor su jugo. Quita el rabo a la guindilla y córtala en rodajas finas, dejando las semillas si te gusta más intenso. Aplasta ligeramente el diente de ajo y pélalo.
- Ralla el Pecorino Romano y el Parmigiano Reggiano con un rallador de agujeros medianos, directamente en un bol: el queso recién rallado se funde mejor y da una crema más lisa. Lava y seca la albahaca.
- Vierte el aceite en la sartén fría o apenas tibia, añade el ajo y la guindilla y enciende el fuego medio-bajo. Deja que se infusionen suavemente durante un minuto, hasta que huela a ajo y el aceite tome un ligero color: el aceite nunca debe humear, o el ajo y la guindilla se quemarán y amargarán. Si el ajo se dora, retíralo enseguida; si no, puedes dejarlo en la salsa hasta el final de la cocción. Añade los datterini.
- Cocina los datterini a fuego medio-alto durante unos 8 minutos: la piel se agrieta en los bordes y el interior se ablanda, pero deben quedar en gran parte enteros. Remueve con suavidad cada par de minutos, sin deshacerlos del todo. Tras unos 2 minutos de cocción, sala con una pizca de sal fina y, en ese momento, pon a hervir la pasta según el siguiente paso, sin detener la salsa. La salsa debe quedar espesa y brillante, nunca seca ni quemada.
- Cuando la salsa lleve cocinando unos 2 minutos, añade la sal gruesa al agua hirviendo y echa los spaghettoni. Revisa el tiempo de cocción en el paquete (normalmente 11-13 minutos) y escúrrelos 3 minutos antes, es decir, a los 8-9 minutos: deben quedar bien al dente, porque terminarán de cocerse en la sartén. Remueve enseguida para que no se peguen. La salsa, que habrá cocido unos 8 minutos en total, estará lista justo cuando escurras la pasta: si terminara un instante antes, apaga el fuego y tápala.
- Poco antes de escurrir, reserva un par de cucharones de agua de cocción caliente. Retira el ajo de la salsa, prueba y ajusta de sal. Trocea con la mano la mitad de la albahaca y añádela a la salsa.
- Escurre los spaghettoni todavía muy al dente y échalos en la sartén con la salsa, a fuego medio-bajo. Mezcla enérgicamente durante 2-3 minutos, añadiendo un cucharón de agua de cocción caliente cada vez si la salsa se seca: el almidón del agua liga el condimento a la pasta y la termina de cocer.
- Apaga el fuego y sigue mezclando unos segundos. Incorpora el queso rallado poco a poco, alternando cada puñado con una vuelta de cuchara y una o dos cucharadas de agua de cocción caliente (no hirviendo, sácala un momento del fuego). Sigue removiendo con movimientos firmes pero delicados, hasta que el queso se funda y la salsa se convierta en una crema aterciopelada que envuelva cada espagueti.
- Termina con la albahaca restante, troceada con la mano, y sirve enseguida: la pasta no debe esperar, debe llegar a la mesa caliente y cremosa.