Pimientos y Huevos Escalfados
El verano en un plato: pimientos dulces y huevos perfectamente escalfados
- Cucina
- Italia
- Tempo di preparazione
- 35 minuti
- Difficoltà
- Media
- Porzioni
- 2
La storia di questo piatto
Nació en las cocinas del sur italiano, donde el verano no es una estación sino una forma de vivir: mesas bajo la parra, voces mezcladas con el viento cálido, y los pimientos rojos y amarillos colgando como linternas de fiesta en los balcones de Campania y Calabria.
Ingredienti
- 4 piezas medianas Pimientos rojos y amarillos
- 1 mediana Cebolla amarilla
- 400 g Tomates pelados en lata
- 2 dientes Ajo
- 4 piezas Huevos
- 1 cucharada Vinagre blanco
- 4 cucharadas Aceite de oliva virgen extra
- q.b. gramos Sal y pimienta
- 8-10 hojas Albahaca fresca
Preparazione
- Lava bien los pimientos bajo el agua corriente, luego córtalos en tiras anchas después de haber eliminado las semillas y el rabillo: pasa el cuchillo con calma, no se necesita la precisión de un cirujano. Pela la cebolla y pícala bien fina, pela también el ajo y tritúralo con el cuchillo: si lo aplastas suavemente con la hoja antes de cortarlo, se pela solo.
- Calienta el aceite en una sartén amplia a fuego medio, luego vierte la cebolla y el ajo y déjalos pochar lentamente, removiendo de vez en cuando. Estarán listos cuando se vuelvan transparentes y la cocina se llene de un aroma dulce e invitante: si el ajo se oscurece demasiado se vuelve amargo, así que mantén atenta la llama.
- Añade los pimientos en la sartén y remueve bien, así cada tira se viste de aceite y recoge el sabor del sofrito. Cuece a fuego medio-bajo removiendo a menudo con la cuchara: verás los bordes ablandarse y el color volverse más vivo, señal de que van en la dirección correcta.
- Vierte los tomates pelados desmenuzándolos con las manos o con la cuchara, sala, pimienta y aromatiza con algunas hojas de albahaca desmenuzadas a mano, que liberan más aroma que cortadas con el cuchillo. Deja guisar lentamente a fuego bajo, con la tapa un poco apartada: la salsa se reducirá y los pimientos se volverán tiernos al punto justo, casi se desmenuzarán si los presionas con la cuchara.
- En otra olla lleva a hervir agua con un chorro de vinagre: el vinagre ayuda la clara a contraerse rápidamente alrededor de la yema sin dispersarse. Crea un pequeño remolino con la cuchara y vierte el huevo justo en el centro, delicado como una caricia: en pocos minutos verás la clara envolverse suave mientras la yema permanece cremosa dentro, el secreto de un buen huevo poché es no hervirlo demasiado fuerte.
- Distribuye la peperonata caliente en los platos, coloca encima con elegancia los huevos poché recién escurridos y termina con algunas hojas de albahaca fresca desmenuzadas a mano para perfumar cada bocado. Lleva enseguida a la mesa, porque lo bonito de este plato es la yema que se rompe caliente mezclándose con la salsa.