GastroGnomo — Ricette mediterranee autentiche

Pan de Pita con Sésamo

El pan esponjoso de Grecia, crujiente y aromático

Cucina
Grecia
Tempo di preparazione
90 minuti
Difficoltà
Media
Porzioni
4

La storia di questo piatto

La pita es el aliento vivo de Grecia, pan que nació entre manos de pescadores y filósofos, hijo del trigo dorado del Egeo y del sol que calcina las piedras blancas de las Cícladas. Cada pieza lleva dentro el silencio de los mercados atenienses al amanecer, el ruido sordo del Mediterráneo que todo lo impregna de sal y memoria.

Ingredienti

  • 500 g Harina de trigo blanco
  • 300 ml Agua tibia
  • 7 g Levadura fresca de cerveza
  • 10 g Sal fina
  • 30 ml Aceite de oliva virgen extra
  • 40 g Semillas de sésamo
  • 100 ml Agua para pincelar

Preparazione

  1. Disuelve la levadura en agua tibia, nunca caliente porque la matarías, y déjala reposar tranquila: verás formarse una espumita ligera en la superficie, señal de que está viva y lista para trabajar. Luego vierte todo en la harina con la sal y comienza a amasar con las manos hasta que la masa se vuelva homogénea y suave al tacto.
  2. Ahora añade el aceite y trabaja la masa con energía, empujando con la palma de la mano y doblándola sobre sí misma, durante unos diez minutos: las manos te dirán cuándo está lista, porque ya no se pegará a los dedos y se volverá lisa como la piel de un bebé. Forma una bola bien redonda y colócala en un cuenco untado con aceite, dándole una vuelta para que quede toda recubierta.
  3. Cúbrela con un paño húmedo que no debe secarse, y coloca el cuenco en un rincón templado de la cocina, lejos de corrientes de aire. Deja que el tiempo haga su trabajo: sabrás que está lista cuando la masa haya duplicado su volumen, hinchada y suave como una nube.
  4. Con las manos enharinadas divide la masa en ocho piezas iguales, pésalas a simple vista si quieres que todas tengan el mismo tamaño, y forma bolitas lisas haciéndolas rodar bajo la palma. Estira cada bolita con el rodillo en un disco fino, de tres o cuatro milímetros, sin presionar demasiado fuerte porque si no el aire no conseguirá inflarlas bien en el horno.
  5. Pasa una capa fina de agua sobre cada disco con los dedos mojados o con un pincel, luego espolvorea generosamente con semillas de sésamo, presionando ligeramente para que se adhieran bien y no caigan durante la cocción. Coloca los discos en una bandeja forrada de papel de horno, espaciándolos para que puedan hincharse libremente.
  6. Enciende el horno bien caliente, a 230°C, y espera a que llegue realmente a temperatura antes de meter las pitas, si no no se hincharán como deben. Hornea durante 12-15 minutos y observa la magia: se hincharán como globos y la corteza adquirirá un bonito color dorado con las semillas crujientes en la superficie.
  7. Nada más sacar del horno, envuelve enseguida las pitas calientes en un paño limpio: este es el secreto para mantenerlas blandas, porque el vapor atrapado ablanda la corteza en lugar de dejarla endurecerse. Llévalas a la mesa todavía tibias, quizás para partir con las manos: sentirás el aroma del sésamo tostado que es una maravilla.

Apri la ricetta completa su GastroGnomo