Rishta bil Adas
Pasta y lentejas, consuelo levantino en un plato
- Cucina
- Levante
- Tempo di preparazione
- 50 minuti
- Difficoltà
- Media
- Porzioni
- 4
La storia di questo piatto
El Rishta bil Adas es el abrazo silencioso del Levante, donde los campos de lentejas besan las laderas del Líbano y Siria desde tiempos inmemoriales, y la pasta humilde se convierte en lengua común entre aldeas, generaciones y manos de madres que nunca necesitaron receta escrita.
Ingredienti
- 250 g Harina de trigo
- 2 piezas Huevos enteros
- 300 g Lentejas pardas
- 3 medianas Cebolla amarilla
- 100 g Mantequilla clarificada
- 800 ml Caldo de verduras
- 10 g Sal
- 3 g Pimienta negra molida
- 1 cucharadita Comino en polvo
Preparazione
- Prepara la pasta fresca: vierte la harina tamizada en forma de fuente sobre una superficie de trabajo limpia y crea un hueco en el centro. Rompe los huevos en el hueco e incorpora gradualmente la harina con un tenedor, añadiendo 2-3 cucharadas de agua tibia si es necesario. Amasa vigorosamente durante 8-10 minutos hasta obtener una masa suave y homogénea, sin grumos visibles. Cubre con un recipiente y deja reposar 20 minutos a temperatura ambiente.
- Mientras la pasta reposa, prepara las lentejas: enjuágalas abundantemente bajo agua fría en un colador hasta que el agua corra clara. Vierte el caldo de verduras en una olla grande y lleva a ebullición a fuego fuerte (unos 100°C), luego añade las lentejas y reduce el fuego a medio. Cuece durante 20-25 minutos, removiendo ocasionalmente, hasta que las lentejas estén tiernas pero mantengan su forma (no deben deshacerse). Ajusta de sal y pimienta.
- Prepara la cebolla frita, corazón del plato: pela y corta finamente en semicírculos de aproximadamente 3 mm. Calienta la mantequilla clarificada en una sartén ancha a fuego medio (unos 160°C) y añade toda la cebolla cortada. Remueve continuamente y cuece durante 25-30 minutos, observando atentamente cómo el color cambia de blanco a dorado pálido, luego ámbar profundo. La cebolla debe estar caramelizada uniformemente, casi transparente y con aroma de dulzura intensa. Añade el comino en los últimos 2 minutos y mezcla bien.
- Estira la pasta y crea la forma tradicional: retira la masa reposada, espolvorea ligeramente con harina y extiende con un rodillo a un espesor de aproximadamente 1-2 mm, formando un rectángulo uniforme. Corta la pasta en tiras de aproximadamente 2-3 cm de ancho y 8-10 cm de largo, o crea pequeños cuadraditos rústicos. Coloca las piezas en una bandeja enharinada sin superponerlas y déjalas secar ligeramente durante 10 minutos antes de cocinar.
- Cuece la pasta en el caldo con lentejas: lleva de nuevo el caldo con lentejas a ebullición a fuego medio-alto (unos 95°C) y añade la pasta fresca gradualmente, removiendo suavemente con una cuchara de madera para evitar que se pegue. La pasta se cocinará en 4-5 minutos y subirá a la superficie cuando esté lista; continúa removiendo suavemente durante 1-2 minutos después de que emerja. El plato debe tener la consistencia de una sopa cremosa, con los líquidos ligando la pasta y las lentejas.
- Sirve y presenta inmediatamente: vierte la rishta con lentejas en un recipiente profundo y caliente, manteniendo el caldo cremoso. Vierte la cebolla frita en mantequilla aún tibia, creando una corona generosa en el centro, asegurándote de que los jugos y la mantequilla riquísima se distribuyan uniformemente. Completa con una pizca de pimienta negra molida recién molida. El contraste entre la pasta suave, las lentejas tiernas y la cebolla caramelizada crujiente debe ser perfecto.