Sellou Marroquí con Almendras y Sésamo
Dulce energético tostado, perfumado con anís y canela
- Cucina
- Maghreb
- Tempo di preparazione
- 45 minuti
- Difficoltà
- Media
- Porzioni
- 4
La storia di questo piatto
El Sellou es la memoria comestible del Maghreb, un tesoro dorado que las manos de las abuelas marroquíes han transmitido durante siglos como se transmiten los secretos del alma, en voz baja y con los ojos cerrados. Nace del desierto y de la generosidad, ofrecido a las parturientas y a los peregrinos como abrazo nutritivo del territorio que sabe cuándo su gente necesita fuerza.
Ingredienti
- 200 g Harina de trigo
- 150 g Almendras blanqueadas
- 100 g Semillas de sésamo
- 150 g Miel pura
- 100 g Ghee (mantequilla clarificada)
- 1 cucharadita Canela molida
- 1 cucharadita Semillas de anís estrellado
- 1 pizca Sal fina
- 2 cucharadas Agua de azahar
Preparazione
- Coloca la harina en una sartén amplia, bien seca, y tostala a fuego medio-bajo removiendo constantemente con una cuchara de madera: nunca dejes de mover, porque la harina se quema en un instante si la dejas sola. Verás el color cambiar poco a poco hasta convertirse en un marrón dorado uniforme, y la cocina se llenará de un aroma de cereal tostado que es la señal verdadera de que está lista.
- En otra sartén tuesta las almendras cortadas en trozos gruesos, moviéndolas a menudo para que se doren todas de manera uniforme: apenas tardan unos minutos, hasta que empiecen a aromatizar y se oscurezcan ligeramente en los bordes. Retíralas y, en la misma sartén aún caliente, vierte las semillas de sésamo: se tuestan rápidamente, mantenlas bajo vigilancia porque pasan del dorado al quemado en un parpadeo.
- Baja la llama al mínimo, así la miel no se quema, y vierte la mantequilla clarificada sobre la harina tostada removiendo lentamente hasta que se amalgame todo sin grumos. Añade después la miel, el agua de flor de azahar, la canela, el anís y la sal, y sigue removiendo hasta que la mezcla se vuelva suave, brillante y aromática: prueba un poquito, debe saber a especias y no solo a dulce.
- Vierte en la mezcla aún templada las almendras y el sésamo tostados y mezcla con energía, así cada cucharada tendrá su parte crujiente. Únete bien las manos con un hilo de aceite, toma el sellou y modélalo en un plato dándole la forma de cono o de cúpula: las manos aceitadas te ayudan a alisar la superficie sin que todo se pegue a los dedos.
- Deja reposar el sellou a temperatura ambiente hasta que se enfríe completamente y se compacte bien, si no se desmorona cuando lo cortes. Decora la parte superior con algunas almendras enteras y un polvo de sésamo, un detalle que luce hermoso en la mesa, luego guárdalo en un frasco bien cerrado: se conserva fragante hasta dos semanas.