Simit estambulí de sésamo
El aro dorado que perfuma las calles del Bósforo al amanecer.
- Cucina
- Turchia
- Tempo di preparazione
- 165 minuti
- Difficoltà
- Media
- Porzioni
- 4
La storia di questo piatto
En Estambul, el simit es el pan de la gente que se despierta temprano: un anillo dorado que sale de los hornos y llega a las calles del Bósforo cuando la ciudad aún bosteza. El pekmez de uva y el sésamo le dan esa corteza color miel, y quien lo lleva en la mano siente que la ciudad lo acompaña.
Ingredienti
- 500 g Harina de fuerza tipo 0 (W280 aprox.)
- 290 ml Agua tibia
- 10 g Levadura de panadero fresca
- 1 cucharadita Azúcar
- 10 g Sal fina
- 3 cucharadas Aceite de oliva virgen extra (más un hilo para engrasar el bol)
- 100 g Pekmez (melaza de uva); en su defecto, miel solo como último recurso
- 300 ml Agua para el baño de melaza
- 200 g Semillas de sésamo crudas (o tostadas en seco)
Preparazione
- Disuelve la levadura con el azúcar en el agua apenas tibia (unos 30 °C, nunca caliente: el calor mata la levadura) y deja reposar 5-10 minutos, hasta que se forme en la superficie una ligera espumita. Vierte la harina y la sal en el bol grande y mezcla, luego añade el agua con la levadura y 2 cucharadas de aceite (reserva la tercera para engrasar el bol). Amasa hasta integrar todo.
- Trabaja la masa sobre una superficie ligeramente enharinada, estirando y doblando con energía durante al menos 10 minutos, hasta que esté lisa, elástica y, al estirarla con dos dedos, se alargue en una lámina fina sin romperse. Forma una bola.
- Pon la bola en un bol engrasado con el aceite reservado, cúbrela con un paño húmedo y deja que fermente en un rincón templado (unos 25-28 °C) hasta que doble su volumen: tardará unos 60-75 minutos.
- Desgasifica suavemente la masa y divídela en 8 porciones iguales de unos 100 g (pésalas para que queden idénticas). Estira cada porción sobre la superficie hasta formar un cordón de unos 50 cm: si se encoge, cúbrela y deja reposar un par de minutos antes de volver a intentarlo. Dobla el cordón por la mitad, retuerce los dos extremos uno sobre otro como una cuerda torcida y después une los extremos formando un aro, sellándolos bien con presión para que no se abran durante la cocción. Debe parecer una trenza redonda, no un círculo liso.
- Mientras preparas los aros, calienta el horno en modo estático a 220 °C con una bandeja vacía dentro: debe calentarse al menos 30-40 minutos. En un plato hondo mezcla el pekmez con los 300 ml de agua hasta obtener un líquido color ámbar, fluido y deslizante: dará al simit el color caoba y el brillo. En un segundo plato plano extiende una capa uniforme de sésamo. Sumerge cada aro en el baño durante unos segundos girándolo, escúrrelo un instante para eliminar el exceso de líquido y luego pásalo por el sésamo presionando con las manos para que se adhiera por todas partes.
- Coloca los aros sobre papel de horno, bien separados, en una tabla o en el reverso de una bandeja, y cúbrelos con un paño para una segunda fermentación breve de 20-25 minutos: solo deben hincharse un poco, mientras el horno con la bandeja sigue calentándose.
- Desliza el papel de horno con los aros directamente sobre la bandeja ardiendo y hornea a 220 °C durante 18-20 minutos. Durante los primeros 12-15 minutos no abras el horno. Están listos cuando el sésamo esté tostado y la corteza color caoba; al golpear el fondo el sonido debe ser hueco y seco.
- Saca los simit y deja que templen sobre una rejilla durante 10 minutos: recién hechos pierden crujiente, templados muestran el contraste perfecto entre corteza y miga suave. Sirve (8 simit, 2 por persona) con queso blanco salado y un té negro bien caliente; la próxima vez puedes probar a añadir una pizca de nigella al sésamo.