Tarta de Cerezas con Almendras
Cerezas de verano abrazadas por la dulzura de las almendras
- Cucina
- Spagna - Estremadura
- Tempo di preparazione
- 90 minuti
- Difficoltà
- Media
- Porzioni
- 8
La storia di questo piatto
Nace en el corazón verde de Extremadura, donde los cerezos del Valle del Jerte tiñen las laderas de blanco cada primavera y de carmesí cada verano, y las almendras susurran la herencia árabe que aún vive en la tierra. Este dulce es memoria colectiva: el abrazo entre dos culturas, dos sabores que la historia extremeña nunca quiso separar.
Ingredienti
- 250 g Harina de trigo 00
- 125 g Mantequilla fría
- 5 g Sal fina
- 50 g Azúcar blanco
- 1 pieza Huevo entero
- 150 g Almendras peladas
- 500 g Cerezas frescas
- 60 g Azúcar moreno
- 30 ml Miel
- 15 ml Zumo de limón
- 50 g Almendras enteras sin cáscara
- 20 g Azúcar glass
Preparazione
- Comienza mezclando en un cuenco harina, sal y azúcar granulado con una cuchara, así se distribuyen bien. Añade la mantequilla fría cortada en trocitos pequeños y trabájala rápidamente con la punta de los dedos, frotando como si la desmenuzaras: el calor de las manos derretiría la mantequilla y la masa se volvería pesada. Detente cuando la mezcla parezca arena mojada, sin más trozos de mantequilla visibles.
- Rompe el huevo en el centro de la mezcla arenosa e integra con las manos, sin amasar demasiado tiempo: basta el tiempo justo para formar una bola lisa y compacta. Envuélvela en film transparente o papel de aluminio y métela en la nevera a reposar: el frío endurecerá la mantequilla y relajará la masa, así cuando la estires no se encogará. Déjala tranquila durante media hora, no hace falta tocarla.
- Retira con cuidado los huesos de las cerezas, quizá ayudándote con una horquilla o un palillo si no tienes el utensilio específico. Pon las almendras peladas en una sartén antiadherente, sin aceite, a fuego medio y tuéstalas removiendo a menudo: están listas cuando empiezan a oler a avellana y se oscurecen apenas. Déjalas templar un momento, luego tritúralas toscamente, sin reducirlas a polvo: deben quedarse un poco rústicas.
- Unta ligeramente el molde de tarta, así la base no se pegará al final de la cocción. Estira la masa con el rodillo sobre una superficie enharinada y colócala en el molde, presionando bien en los bordes con los dedos. Distribuye encima las almendras trituradas: harán de escudo, absorbiendo el jugo de las cerezas y manteniendo la base bien seca y crujiente.
- Coloca las cerezas una junto a otra sobre toda la base, sin dejar demasiados huecos, así cada porción tendrá su bocado de fruta. Espolvorea con azúcar moreno, luego vierte en hilo la miel e, al final, el zumo de limón: el limón resalta la dulzura de las cerezas y las mantiene vivas y jugosas al paladar.
- Decora el borde con las almendras enteras, presionándolas ligeramente para que se queden en su sitio durante la cocción. Introduce en el horno ya bien caliente a 180°C y deja cocer hasta que la superficie adquiera un bonito color dorado y el aroma de frutas y almendras llene la cocina: es la señal de que la tarta está lista.
- Saca del horno y deja reposar la tarta a temperatura ambiente antes de cortarla: el relleno se endurecerá y las porciones saldrán enteras y limpias en lugar de desmoronarse en el plato. Solo al final, poco antes de servir, espolvorea con un velo ligero de azúcar glas, pasándolo con un colador: será el toque final que hace que cada porción se vea bella.