Tarta de Cerezas con Almendras
Cerezas de verano abrazadas por la dulzura de las almendras
- Cucina
- Spagna - Estremadura
- Tempo di preparazione
- 145 minuti
- Difficoltà
- Media
- Porzioni
- 8
La storia di questo piatto
En Extremadura el verano llega con el rojo de las cerezas y la sombra de los almendros, y esta tarta nace de ese encuentro sencillo, de cocina de casa más que de recetario antiguo. Aquí la fruta jugosa y la almendra tostada se dan la mano con un toque de limón y canela.
Ingredienti
- 250 g Harina de trigo 00
- 125 g Mantequilla fría
- 2 g Sal fina
- 50 g Azúcar semilla
- 1 pieza Huevo entero
- 150 g Almendras peladas
- 500 g Cerezas frescas
- 60 g Azúcar moreno
- 30 ml Miel
- 15 ml Limón - zumo
- 50 g Almendras enteras sin cáscara
- 20 g Azúcar glas
- 15 ml Agua fría
- 5 g Ralladura de limón rallada
- 15 g Maicena
- 1 g Canela en polvo
- 10 g Mantequilla para el molde
- 10 g Harina para la superficie de trabajo
Preparazione
- Mezcla en un bol la harina, la sal, el azúcar semilla y la ralladura de limón con una cuchara, para que se distribuyan bien. Añade la mantequilla fría cortada en trozos pequeños y trabájala rápidamente con la punta de los dedos, frotando como si quisieras desmenuzarla: el calor de las manos derrite la mantequilla y la masa se vuelve pesada. Para cuando la mezcla parezca arena húmeda, sin trozos de mantequilla visibles.
- Rompe el huevo en el centro de la mezcla arenosa, añade 15 ml de agua fría y amalgama con las manos, sin amasar demasiado tiempo: basta con formar una bola lisa y compacta. Envuélvela en film transparente y déjala reposar en la nevera: el frío endurece la mantequilla y relaja la masa, para que al estirarla no se encoja. Déjala tranquila media hora, no hace falta tocarla.
- Quita los huesos de las cerezas, ayudándote con una horquilla o un palillo si no tienes el utensilio específico. Tuesta las almendras peladas (150 g) en una sartén antiadherente, sin aceite, a fuego medio, removiendo a menudo: están listas cuando huelen a avellana y se oscurecen ligeramente. Déjalas templar y luego tritúralas gruesas, sin reducirlas a polvo: deben quedar algo rústicas. Reserva 120 g de almendras picadas para la base y usa las 30 g restantes, picadas, mezcladas con las cerezas. Mezcla las cerezas con la maicena y la canela.
- Saca la masa de la nevera y déjala atemperar 5-10 minutos a temperatura ambiente, para que no se rompa. Engrasa con mantequilla un molde de tarta de 24 cm. Extiende la masa con el rodillo sobre una superficie enharinada hasta unos 3 mm de grosor y colócala en el molde, presionando bien los bordes con los dedos; pincha el fondo con un tenedor. Cubre con papel de horno y pesos (legumbres secas o esferas de cerámica) y hornea la base en blanco a 180 °C durante 15 minutos en la rejilla baja, luego retira el papel y los pesos. Distribuye sobre la base las 120 g de almendras picadas: hacen de escudo, absorbiendo el jugo de las cerezas y manteniendo la base seca y crujiente.
- Dispón las cerezas, ya mezcladas con la maicena, la canela y las almendras picadas restantes, una junto a otra sobre toda la base, sin dejar demasiados huecos, para que cada porción tenga su bocado de fruta. Espolvorea con el azúcar moreno, luego vierte la miel en hilo y por último el zumo de limón: el limón realza la dulzura de las cerezas y las mantiene vivas en el paladar.
- Decora el borde con las almendras enteras, presionándolas ligeramente para que se queden en su sitio durante la cocción. Hornea a 180 °C en el horno ya caliente, en la rejilla baja, durante unos 35-40 minutos, hasta que los bordes de la masa estén bien dorados y el jugo de las cerezas esté espeso y almibarado: el aroma de fruta y almendra llenará la cocina.
- Saca la tarta del horno y deja reposar a temperatura ambiente al menos 15 minutos antes de cortarla: el jugo se espesa al enfriarse y las porciones salen limpias en lugar de deshacerse en el plato. Solo al final, justo antes de servir, espolvorea con un velo ligero de azúcar glas, tamizándolo con un colador: es el toque final que hace bella cada porción.